Opinión


Defensa de los locutores de Radio
María José del Moral Fernández (Locutora de radio)

Me temblaría la voz si dijera estas palabras en antena, por eso escribo a su medio de comunicación con la esperanza de que encuentren un hueco para incluirlas. Necesito contar lo que siento y lo que pasa.

Siento que peligra mi profesión. No es mi puesto de trabajo el que me preocupa, sino la radio. Soy locutora de radio, una profesión absolutamente apasionante y muy enriquecedora que, a veces, no se valora en su justa medida.

El locutor no es solamente una voz más o menos agradable que cuenta cosas. El locutor se entrega al oyente, se hace su cómplice, se convierte en su inseparable compañero. Cada vez que el locutor abre el micrófono siente la presencia de quien está al otro lado y comparte con él muchos momentos: el paseo, el rato de atasco en el coche, el papeleo del trabajo, el momento de hacer la comida o las noches de insomnio… y muchos sentimientos: amores, desamores, soledades, alegrías, tristezas... El locutor también  escucha al oyente y se convierte en su consejero o en su paño de lágrimas. Juntos se estremecen compartiendo la belleza de una canción o la gravedad de una noticia. No entiendo la radio de otra forma.

Por eso no comprendo ni comparto la decisión que han tomado los directivos del ente público de Radio televisión de Castilla La Mancha de prescindir de los locutores de RCM para poner en marcha un invento frío, distante, rancio y caro.

Los locutores no seremos sustituidos por otras personas, sino por una máquina. Suena raro, ¿verdad? Una máquina que no llegará tarde, ni tendrá un mal día, pero tampoco escuchará las inquietudes del oyente ni le brillarán los ojos, porque eso forma parte de los sentimientos y el ordenador todavía no entiende de eso, aunque todo se andará. El ordenador "seleccionará" las canciones cuyas presentaciones han sido grabadas fuera de Castilla - La Mancha., (ni siquiera para eso han contado con nuestra gente).

A partir de ahora, (desde el 1 de octubre), en Radio Castilla - La Mancha un ordenador "nos susurrará" al oído y nos "sonreirá" cada mañana al despertar…

Yo también lo siento.