Artículo de opinión


Hacer asequible la vivienda
Por Manuel Fuentes

El elevadísimo precio de la vivienda impide el acceso a un hogar digno a una buena parte de la ciudadanía, nos empobrece, impide a los jóvenes emanciparse y expulsa a las familias de rentas medias y bajas hacia la periferia de las ciudades y los municipios limítrofes. Este alto precio se debe tanto a la especulación como a la actuación de quienes han gobernado favoreciendo intereses particulares.

Izquierda Unida no cree que la “solución” sea el incremento de la oferta de suelo urbanizable sin entrar a considerar los costes (económicos, ambientales, territoriales) de esta opción, que sin duda beneficia a la construcción pero perjudica a la sociedad.

Ha quedado claro que las enormes facilidades dadas durante años al sector de la construcción y en especial a los grandes constructores, no han servido ni para abaratar la vivienda ni para crear empleo estable, sino sólo para engordar los bolsillos de ciertos personajes.

Izquierda Unida propone un Pacto por la Vivienda con todos los sectores implicados para aumentar el porcentaje de vivienda protegida, reducir los precios de la vivienda libre, priorizar la rehabilitación, garantizar el empleo estable y seguro en la construcción y acabar con el dinero negro y la corrupción.

Hay que tomar medidas para abaratar el suelo y realizar promociones de vivienda pública, tanto en propiedad como en alquiler destinadas a los jóvenes y familias sin recursos. Para ello proponemos la reserva del 50 % del suelo de nuevos desarrollos urbanísticos para promoción de vivienda protegida de promoción pública, privada, por cooperativas y promotores sociales. Creemos preciso un control público en la venta para evitar pagos en “dinero negro” o la especulación y el uso indebido en torno a este tipo de viviendas.

Debe garantizarse que la vivienda protegida se construirá en la proporción correspondiente, en cada uno de los nuevos desarrollos y de forma acompasada a la vivienda libre, con un calendario de programación de suelo transparente. Proponemos establecer una línea de ayudas para alquiler a los sectores sociales excluidos, fundamentalmente jóvenes.

Acabar con la política de malversación del suelo municipal, consistente en subastar las parcelas municipales al mejor postor contribuyendo así a encarecer el suelo, dificultando a la mayoría el acceso a la vivienda, en lugar de dedicar el Patrimonio Municipal de Suelo a la promoción de vivienda asequible como marca la Ley. Y finalmente, reducir el escandaloso número de viviendas vacías mediante medidas fiscales que graven a quienes acaparan viviendas para especular, con la puesta en marcha de incentivos previos para estimular su alquiler. Son propuestas que se pueden, y se deben hacer.