...Y con ella llegó el escándalo


Uno, que por motivos familiares no pudo presenciar el espectáculo que se programó, a modo de pasacalles el pasado sábado, y  que organizó el Ayuntamiento de Toledo con motivos de las fiestas de la ciudad, le ha sorprendido la violenta reacción (verbal) del Jefe de la Iglesia católica en Toledo.

Ignoro si él, como yo, no vio el espectáculo, y toda la crítica realizada, con categoría de blasfemia, escarnio y burla, según la prensa local, vertida en la homilía del pasado domingo, se debe a lo que 2otros" han visto o, sí por el contrario, el Sr. Cañizares presenció, y por lo tanto juzga (a propósito "no juzguéis y no seréis juzgados" según la enseñanza de un tal Jesucristo) de primera mano el evento callejero. De una u otra forma, al Sr. Cañizares le ha producido un tremendo escándalo la representación.

Según he sabido la obra quería representar las figuras  del bien y del mal; de los demonios en el infierno, el purgatorio y del triunfo de la fuerzas del bien en la figura de la Virgen, todo ello con una ambientación medieval, que según la opinión vertida no ha captado y por lo tanto no ha entendido.

Según la reacción del prelado toledano podría conllevar solicitar, no sólo la prohibición, desde la óptica religiosa, y desde la civil, sí ésta cede a las presiones de la jerarquía católica, de las fiestas de carnaval, incluso de otras manifestaciones artísticas de carácter irónico, satírico, etc. vamos como en épocas que pensábamos ya lejanas, y rizando un poco la cuestión, no sé si, llegado el caso, prohibir la procesión de las turbas de la Semana Santa conquense.

La cuestión real es la facilidad con la que se escandaliza el Sr. Cañizares en público, a través de sus, ya famosas homilías, muy parecidas a las de los clérigos fanáticos iraníes o saudíes y  la constante referencia a la falta de libertad religiosa, y a los ataques que recibe la iglesia católica, no se sabe nunca muy bien de quién. Qué débil debe ser la creencia de algunos que se preocupan, desde la más supina ignorancia, de los actos lúdicos festivos de las fiestas de TODOS. Sin olvidarnos de los buitres carroñeros que, desde la política, quieren sacar rédito electoral por todo.

Qué bien vivía la jerarquía católica cuando la mayoría de los ciudadanos eran analfabetos, la ignorancia estaba extendida por todo el territorio nacional y la superstición y el fanatismo eran alentados desde los púlpitos.

Por qué no miran la viga en el ojo propio y se preocupan menos de la paja en el ajeno;  por qué no escandalizan con sus obras hacía los más pobres, como tienen mandado, y no con su boato y sus riquezas.

Con personajes como Antonio Cañizares, inquisidor toledano, qué hubiese sido de muchas obras  de la literatura, pintura, escultura, de la propia arquitectura, no hay nada más que visitar algunas catedrales románicas, etc.

Hay mentes enfermas que deberían acudir al psicólogo o al psiquiatra o simplemente estudiar Educación para la Ciudadanía para no escandalizarse con una obra artística. Qué pena....

José Esteban Chozas Palomino