El beato y la fiesta


La fiesta siempre ha ido unida a la magia, a la ilusión, al exceso. De ahí, que me hayan parecido especialmente acertadas las palabras de la Concejala de Festejos y Juventud, Carmen Jiménez, cuando estos días ha comentado en prensa lo contenta que estaba con el desarrollo del Corpus, que ha tenido “momentos mágicos”, en referencia a lo especial de actuaciones como las de Chucho Valdés y Colina, Marlango o Chambao. Tengo que confesar que no soy nada creyente, y que a mí, la vertiente religiosa del Corpus es la que menos me interesa, por lo que prefiero dedicarme a las otras maneras de vivir la fiesta. Y es que del camino de Dios, el Sr. Cañizares, con su actitud, cada vez que opina en  público ayuda a que me separe un poco más.

Ander Rodríguez Parrón