
Cientos de puertas particulares se distribuyen entre
las angostas calles de Toledo, como otros tesoros artísticos. La Tribuna de Toledo publicó el día 25 de
agosto de 2003 un interesante artículo de Adolfo de Mingo sobre las puertas particulares en la
cuidad, que aquí reproducimos.
Las portadas más alternativas de la ciudad de Toledo
Además de los ejemplos más conocidos, la ciudad cuenta con
multitud de puertas artísticas en edificios religiosos y civiles
Adolfo de Mingo / Toledo
Forman parte de la evolución artística, económica y social de la ciudad de
Toledo. Por ellas han pasado clérigos y seglares, militares y señores,
visitantes y vecinos. Todavía hoy continúan definiendo la identidad de sus
calles, de manera similar a las leyendas y tradiciones locales.
En algunos casos, sus piedras proceden de ubicaciones diferentes a las
actuales. Los traslados y reconstrucciones, a veces polémicos, forman
parte de la costumbre de reutilizar restos antiguos, tan característica de
la ciudad.
Uno de los ejemplos más presentes, por su inmejorable localización frente
al Ayuntamiento, podría ser la portada de la casa que perteneció a los
señores de Peromoro. Se encontraba situada en la calle del Instituto y fue
traída aquí en la primera mitad del siglo XX, época en que la casona de la
esquina pasó a desempeñar las funciones de Audiencia.
En otros casos, la reconstrucción de los restos ha sido muy discutida. Es
el caso de la puerta de la Casa de Mesa, sede de la Real Academia de
Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, que a comienzos de los años
ochenta fue restaurada por el arquitecto Chueca Goitia. Pese a que en el
interior del edificio podamos disfrutar de uno de los mejores salones
mudéjares de la ciudad, se criticó la recreación monumental de yeserías en
el exterior.
Hoy en día, la utilización de estas portadas es bastante diversa. La
mayoría de ellas permanecen en su lugar original; a veces, en condiciones
evidentes de abandono. Algunas han sido recuperadas, debido a la
utilización de sus edificios como restaurantes y hoteles, salvando a sus
puertas de una ruina inminente.
Evolución. Las portadas góticas destacan en buena parte del Casco
Histórico por su pureza estructural y sencillez. Suelen encontrarse
flanqueadas por columnas, rematadas por capiteles vegetales ('capiteles de
cardinas', característicos de finales de la Edad Media) y con un sencillo
ático en la zona superior sin apenas decoración. Dependiendo de la
condición social de los antiguos dueños, a veces podemos encontrar escudos
nobiliarios, como sucede en el Palacio de Fuensalida con las armas de sus
condes.
En ocasiones, aparecen elementos decorativos mudéjares, característicos
del pasado toledano. La decoración vegetal de la portada gótico-mudéjar de
los Peromoro es uno de los casos más significativos, aunque hay otros
ejemplos repartidos por la ciudad.
Son también muy abundantes las puertas renacentistas, con esquemas
contructivos muy similares entre sí. Es posible que la más completa sea la
que mandó construir el mercader Diego de San Pedro de la Palma a mediados
del siglo XVI. Se trata de construcciones sencillas, flanqueadas por
columnas y rematadas por jarrones. Resulta muy característico el frontón
circular que las completa por su zona superior, y que en este caso ostenta
el escudo de su dueño.
No en vano, en el año 1526, el tratadista Diego de Sagredo publicó en
Toledo la primera interpretación en castellano de la arquitectura clásica.
Tituló a su libro Medidas del romano, en honor al arquitecto Vitruvio
Polión, de cuya obra dependen directamente las trazas constructivas del
Renacimiento.
La interpretación de los tratados de arquitectura permite variar los
esquemas definidos. En el callejón de Menores, por ejemplo, se levanta una
portada con frontón triangular, algo tosca pero muy interesante debido a
su rareza.
A mediados del siglo XVI, los esquemas se liberan. Las portadas del
Convento de San Clemente y el Colegio de Infantes destacan por una
decoración escultórica mucho más rica, realizada respectivamente por los
arquitectos Alonso de Covarrubias y Francisco de Villalpando. Por su mayor
coste y prestancia, este tipo de intervenciones son exclusivas de
edificios importantes. En San Clemente, las columnas han adelgazado
significativamente y adoptado formas 'monstruosas', como eran denominadas
en el siglo XVI. En el Colegio de Infantes se han sustituido por
canéforas, esculturas de mujeres que sostienen la estructura sobre los
cestos de sus cabezas.
La decoración se extiende a los áticos y las albanegas de los arcos
(espacio que resulta entre la rosca curva y el enmarque). En San Clemente,
a través de medallones con cabezas clásicas, denominados popularmente 'Clementinos'.
Angelotes, guirnaldas y alegorías clásicas completan el conjunto, además
de las representaciones religiosas a las que estos edificios se encuentran
consagrados.
Las portadas barrocas y neoclásicas, de mayor sobriedad, responden también
a modelos estandarizados por los tratadistas, aunque son menos numerosas.
Al igual que en siglos anteriores, los prelados intervienen
significativamente sobre el aspecto de los edificios; el cardenal
Lorenzana, a finales del XVIII, apostó por una estética pura y severa,
propia de la Ilustración, en una época en que las portadas ya formaban
parte del pasado.
Conocida por todos los toledanos, la Posada de la Santa Hermandad ofrece
una de las mejores portadas góticas de toda la ciudad. Fue construida a
finales del siglo XV como sede de la Hermandad Vieja de Toledo, agrupación
medieval que defendía las zonas rurales de la acción de bandidos y
cuatreros. Será a finales del siglo XVIII, disuelta esta institución,
cuando el edificio pase a desempeñar servicios de alojamiento. Actualmente
es utilizado como centro de exposiciones y actos culturales.
De la portada destacan, además de la pureza estructural, las armas de los
Reyes Católicos y sus enseñas: las flechas de San Sebastián y el yugo del
buey de San Lucas.
Destacan también las dos figuras que flanquean el escudo central: se trata
de 'cuadrilleros' o ballesteros, los personajes y símbolos más
característicos de la Santa Hermandad.
A continuación, mostramos algunas postales de puertas particulares. Hemos
omitido aquí las correspondientes a las puertas de la ciudad, (
Bisagra,
Cambrón, del Sol), de monumentos como el
Alcázar o
la
Casa del Greco, e incluso la
interesante portada de la
Posada de la
Hermandad.
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Abelardo Linares 16.- Plaza de Santa Isabel
Encontrada en internet |
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C. y A. 465. Toledo. Palacio de D. Pedro "El Cruel"
Colección propia |
Tres puntos de vista de la misma puerta, que pueden verse
en la página del convento de Santa Isabel. |
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Purger & Co. Toledo. Palacio de Dn. Pedro "El Cruel"
Colección propia |
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Hauser y Menet 715 Portada del Alcázar de D. Pedro
Colección propia |
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Edición Menor Nº 30.- Toledo. Antiguo Palacio de D. Pedro
el Cruel
Encontrada en internet |
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Grafós Puerta del Corral de Don Diego
Colección Propia |
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Hauser y Menet 1376 Puerta del Convento de San Antonio
Colección propia |
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Purger & Co.Colección Propia |
Como, hasta 1906, las postales se
escribían por el anverso, no es extraño encontrar algunas completamente
cubiertas por las notas. |